Él lava, cocina y limpia. Ella, en cambio, le revisa el celular y la billetera y hasta los calzoncillos.

Ella no es Shakira. Él tampoco Piqué. Pero son una de las parejas más carismáticas de nuestro deporte y farándula. Se quieren con la misma pasión que la parejita de moda y, desde hace cuatro años, decidieron darle la contra a los que vaticinaban: “Eso no va a funcionar”. Marco Ruiz y Dorita Orbegoso, el jugador de fútbol y la bella actriz cómica e integrante del grupo “Las chicas de la tele”, nos abrieron las puertas de su intimidad para contarnos cuál es la fórmula para que esa mezcla explosiva de chimpunes y lentejuelas pueda tener un final feliz.

MARCO: HAY CELOSAS, ENFERMAS DE CELOS Y DORA.

¿Cómo conquistaste a una de las mujeres más deseadas del país?
La conocí en la reunión de un amigo del fútbol, ella sabía quién era. Luego de cuatro meses hablamos y quedamos en salir. Yo, por molestarla, le prometí: Mira el partido en Arequipa, voy a convertir un gol y te lo voy a dedicar. Ese día metí gol. Luego la llamé: ¿Viste el partido? “No”, me respondió. Entonces: “Me debes una salida”.

O sea jugaste “superofensivo”.
Recuerdo que era santo de mi mamá, pero me escapé para salir con Dora. Ella me echó el primer maicito porque me enviaba mensajes de texto con fotos de pedacitos de su cuerpo (pierna, brazo, un ojo, etc.) y me ponía: ¿Adivina quién soy? Ese día pensé: “Algo hay”.

La primera cita es vital…
Es importante. No fui solo, es que soy bien “chupado” y llevé a un “chacal”. Desde ese 25 de marzo, no la he dejado de ver un solo día y de hablar con ella. Antes de declararme, la medía: Yo me mandaría contigo, pero seguro vas a decir que lo vas a pensar y las cosas no son así. Ella me respondía: “Tú, cómo sabes”. Entonces me lancé.

¿Cuándo le “robaste” el primer beso?
Fue ese mismo día. Llamé a Carl Fernández para que me recomiende un lugar donde no nos molestaran y nos llevó al “Capital sur”. Después de una hora, la fui a dejar y frente a su casa me acerqué a su boca y le pregunté: ¿Qué pasa si te beso?, y como no amagó, “campeoné”.

¿Es verdad que te hizo “pressing” al día siguiente nomás?
Me dijo: ¿qué somos?

Dime la táctica para llevarla a vivir contigo…
Nada, yo estaba buscando departamento para vivir solo y ella también. Luego encontramos uno bonito y hablamos en voz alta: “Y si nos mudamos juntos” y armamos las maletas hasta hoy. Desde que entramos a la casa decidimos que era para siempre, así no haya un papel firmado.

¿Y la clave para que tu matrimonio no se haya desintegrado?
El respeto es tan importante como el amor en una relación. Dora es menor que yo por varios años y jamás le he impuesto nada, solo le planteo cómo deben ser las cosas porque he vivido un poco.

Tampoco es un algodoncito de azúcar, ¿algo te debe incomodar de ella?
Asuuuuu. Las dos horas que se demora para arreglarse, un abuso. Antes, por ejemplo, se hacía todo lo que yo decía. Pero ahora ya agarró carácter y con mis propias frases me replica. Nunca pierde.

¿Algo más?
Es celosa. Perdón, me equivoqué. Hay celosas, enfermas de celos y Dora. En esa escala. No sabes lo que es. Ella te dice anda, sal con tus amigos y cuando regreso empieza a fregar.

¿Qué has hecho por amor?
Un día tuve que pintarle sus botas, arreglárselas. También doblarle sus tangas para que vaya a trabajar o cambiarla antes de que salga al escenario.

¿La llevas a reuniones con tus amigos del fútbol?
No. Salimos con mis amigos de toda la vida y nos vacilamos en pareja.

Es que todos no son de confianza…
¡Te devoran! (interrumpe Dorita). Yo sé con quién me he metido. No solo en el fútbol hay partidores, también en el banco, en un ministerio y hasta en tu propia oficina, ja, ja, ja.

¿En la intimidad todo es fuego como piensa el 99% de los peruanos?
Si te contara, a veces el cansancio nos gana. Ahora, Dora quiere más a su colchón que a mí. La gente piensa: “Uff, qué lechero Marco Ruiz”. Pero ella solo quiere dormir, ja, ja, ja. Aunque siempre la despierto a mitad del sueño y le digo: Ya has dormido mucho, ya pues…

¿Y las 24 horas es el sex symbol?
A veces me levanto y la fastidio: Asu Dora, asustas, ja, ja, ja. Hoy se despertó y me preguntó: “Amor, ¿cuando me levanto no soy bonita, no? y le respondí: Cuando duermes también. Ella también me destruye.

Gracias, Marco, que siga el éxito en el juego y te felicito porque en el amor eres afortunado.
Gracias a Dios todo está saliendo muy bien, gracias por tus buenos deseos.

DORITA: EN LA PRIMERA CITA ME INVITÓ UN SÁNDWICH Y UN FRUGOS

Dora se te ve felizmente casada…
Antes que nada, primero quiero aclarar que no tengo 25 años como dice mi esposito, tengo 24. Escuchaba mientras me arreglaba que te hablaba de la primera cita, pero no les contó que le pusieron una papeleta ese día. Fue por entrar contra el tráfico en la calle de mi casa.

¿Es verdad que le echaste el primer maicito?
Ni tanto, ah, porque tenía todos mis recortes de periódicos, todas mis fotos como “La malcriada”.

¿La familia te cuestionó por salir con un futbolista que ya venía con historia?
Claro, mis amigas me decían: “¡Cómo te vas a meter con un jugadooooor!” Pero les contestaba que era diferente y no me equivoqué.

¿Le pusiste presión después del primer beso?
Por supuesto, me besó y al siguiente día vino fresco y quiso hacerlo otra vez. Yo lo paré: “Espera, papito ¿Vamos a estar o no vamos a estar?” Entonces me respondió: “Ya Dora, vamos a estar”. Las cosas claras, lo apreté.

¿Qué te sedujo del buen “Chemo”?
No sé, su tamaño creo. Claro, porque no baila, no tiene tanto floro. Tampoco es detallista. Recuerdo que en la primera cita le comenté: Tengo hambre. Paró en un grifo y me compró un sándwich con un Frugos. Qué abusivo.

¿Es difícil la convivencia?… es tu oportunidad de quejarte.
A veces. Me revienta cuando te pregunta algo. Por ejemplo, en el carro me dice: “Amor, ¿por dónde voy?” y le contestó: Por aquí. Se va por otro lado y luego reniega porque hay mucho trafico. Después que es un desordenado que deja toda la ropa tirada por todos lados… Lo bonito es que me ayuda con todas las cosas de la casa, lava, plancha. (Eso si quieres hablar no… [interrumpe Marco]) Yo cocino y él limpia y pone las cortinas, hace sus cositas.

¿Por qué eres tan celosa?
Me gusta que cuando salga llegue a la hora que me ha dicho, porque sino le cierro la puerta. Las 3 de la mañana es una buena hora para regresar a casa. Un día le eché cerrojo, se fue a dormir donde su mamá.

¿Eres de las que revisan el celular del marido?
Ahora ya no. Antes contestaba, lo revisaba cuando se duchaba. Varias veces me ha pescado leyendo los mensajes. Le reviso la ropa, las camisas y le huelo hasta los calzoncillos. Chequeo su billetera y, a veces, lo asusto: “Tienes una marca en el cuello” y miro su cara para ver su reacción.

¿Todo lo que aprendes en las giras?
Sí, las chicas del canal me han enseñado todos esos tips. Soy celosa, lo bueno es que nunca me ha dado motivo. Me llega que se vaya a bailar cuando me voy de gira. Yo le reprocho, por ejemplo, que se haya ido a jugar tan lejos. No me agrada que venga cada 15 días.

¿Y cómo es ese encuentrazo después de la abstinencia? Encima es visita médica…
Viene por horas nomás, pero le sacamos el impuesto al tiempo.

¿Alguna vez lo has sorprendido con algún disfraz?
Obvioooo y le encanta. Me he puesto varios: la de colegiala, enfermera y policía. Le encanta que use encaje negro, botas y medias negras.

¿Lo engríes?
Le echo su cremita en los pies, en las piernas y le hago masajitos. Le digo “mi rey”, “mi papi”. A veces lo miro y le digo “¿bien feíto eres, no?”

¿Y te friega?
Sí y me vacila: “¿bien chata eres?” Yo le respondo: “Soy más alta que Shakira, pero tú no eres Piqué”.

Gracias, Dora, por la paciencia y deseo que sigas tan feliz y guapa como siempre.
A ustedes, chicos, pongan cosas bonitas, ya.

Fuente: trome.pe