La parejita paso el fin de semana en el sur tomados de la mano y cariñosos.

Las historias de amor, las verdaderas, las que vencen todos los obstáculos merecen contarse. Dorita Orbegoso y “Chemo” Ruiz, después de estar separados por cuatro meses, estarían reconstruyendo su matrimonio.

La parejita se dejó ver en Pisco, ciudad a la que llegó el viernes pasado para tener una reunión familiar y participar de la misa que “La muñeca de la tele” le hizo a su madre.

Trome fue testigo del cariño con el que Dorita y “Chemo” se trataban, pues durante su periplo en esa ciudad, los vimos paseando por la plaza de armas e ingresando a uno de los restaurantes, ubicados al costado de una anticuchería, tomados de la mano.

Esa misma escena se repitió el día sábado, cuando los esposos acudieron hasta el cementerio pisqueño, al que llegaron en compañía de toda la familia de Dorita, para participar de la misa que la bailarina le hizo a su mamá.

En el camposanto, ambos estuvieron abrazados, conversando ante la mirada de sus familiares y algunos asistentes al cementerio, que los reconocieron y se les acercaron para pedirles un autógrafo.

Aunque no se dieron un beso en público, las miradas y caricias que ambos se prodigaban dejaban entrever que la reconciliación está en camino, situación que se acentuó, cuando el domingo se dirigieron al malecón de Paracas, donde se encuentra el embarcadero del Chaco, que conduce a las Islas Ballestas.

En dicho lugar estuvieron jugando en la playa, degustaron un plato de cebiche en una de las picanterías, mientras sus familiares celebraban el verlos contentos, unidos y tomados de la mano ante la mirada de los transeúntes.

La parejita se retiró del lugar entrada la tarde con destino a la casa de Dorita y regresó a Lima en el auto de ambos, dejando atrás las sombras de una separación y los rumores que Luigi Carbajal era el “paño de lágrimas” de la bailarina de “Recargados de risa”.

Fuente: trome.pe